Todo el mundo debería tener acceso a los servicios esenciales, sin tener que recurrir forzosamente a las tecnologías digitales

La carta abierta

Jueves 4 de abril de 2024

Todas las versiones de esta carta:

A la Comisión, Consejo y Parlamento Europeos.

Para interactuar con las administraciones públicas, los bancos, los proveedores de energía, para buscar trabajo o vivienda, comprar un billete de tren, las tecnologías digitales se han vuelto ineludibles.

Mientras, más del 40% de la población europea no dispone de las habilidades digitales básicas, lo que les impide acceder a algunos de estos servicios esenciales.

Es urgente garantizar el acceso a todos los servicios esenciales a través de canales de comunicación no digitales, como la ventanilla, el teléfono o el correo postal.

Una carta abierta apoyada por:

y:

  • Périne Brotcorne, socióloga e investigadora, UCLouvain, Bélgica.
  • Élise Degrave, jurista y profesora de la Universidad de Namur, Bélgica.
  • Fabien Granjon, sociólogo y profesor, Universidad de París 8 Vincennes-Saint-Denis, Francia.
  • Pierre Mazet, investigador independiente en ciencias sociales, Francia.
  • Carlos San Juan, médico jubilado, Ciudadano Europeo 2022, España.
  • Jan A.G.M. van Dijk, profesor de ciencias de la comunicación, Universidad de Twente, Países Bajos.

Ver el resto de la carta abierta…

Las tecnologías digitales se vuelven ineludibles

La digitalización de la sociedad se acelera. En la actualidad, afecta a la mayoría de los ámbitos de nuestra vida cotidiana. Para interactuar con las administraciones públicas, los bancos, los proveedores de energía, para buscar trabajo o vivienda, comprar un billete de tren, las tecnologías digitales se han vuelto imprescindibles. Esta transformación digital suele ir acompañada de la reducción, incluso de la eliminación, de los canales tradicionales de comunicación, tales como la ventanilla, el teléfono o el correo postal.

En Europa, 2 de cada 5 personas
son digitalmente vulnerables

La transformación digital se intensifica mientras más del 40% de la población europea no dispone de las habilidades digitales básicas [1]. Las personas con más dificultades son – principalmente – las personas mayores, las personas que tienen menor nivel educativo, las personas desempleadas, las mujeres [2], aquellas en situación de discapacidad, y las personas migrantes en situación precaria. En muchos casos, las dificultades digitales se superponen a las dificultades sociales, provocando un efecto de «doble castigo» en personas ya vulnerables. A veces, la imposibilidad de acceder a determinados servicios esenciales [3], debido a la reducción de los canales tradicionales, conduce a estas personas a una espiral de exclusión : no solicitan sus derechos sociales, se encuentran de facto en exclusión bancaria porque no saben utilizar la banca online, les cortan la electricidad porque no consiguen contactar con los servicios por internet, pierden autonomía, etc.

Una estrategia europea contradictoria

Estos resultados revelan una paradoja: mientras el 40% de la población europea no cuenta con las habilidades básicas para desenvolverse en un entorno digital, la política europea apremia al desarrollo de la digitalización.

De manera simultánea y desde 2011, la Comisión Europea se ha comprometido [4] a velar por que los servicios de interés general [5] respeten valores como la accesibilidad, la igualdad de trato y el acceso universal.

De hecho, en 2017, el Pilar europeo de derechos sociales [6] estableció el derecho a unos servicios esenciales en los siguientes términos: Toda persona tiene derecho a acceder a servicios esenciales de alta calidad, incluidos el agua, el saneamiento, la energía, el transporte, los servicios financieros y las comunicaciones digitales. Deberá prestarse a las personas necesitadas apoyo para el acceso a estos servicios.

El Pilar europeo de derechos sociales se sacrifica ahora en aras de impulsar la digitalización. La estrategia de la Unión Europea para la Década Digital establece como objetivo que el 100% de los servicios públicos, incluidos los historiales médicos, estén disponibles en internet en 2030 [7]. Mientras tanto, otros servicios esenciales (como la banca, la electricidad, el transporte público, etc.) avanzan sin freno hacia la digitalización. Si se mantiene este rumbo, la Unión Europea (UE) corre el riesgo de privar al 40% de sus ciudadanos de derechos y servicios fundamentales [8].

La formación y la automatización de los derechos: soluciones problemáticas

Ciertamente, la UE y sus Estados miembros reconocen la necesidad urgente de formar a la población en competencias digitales y de crear dispositivos de acompañamiento para apoyar a las personas con dificultades en estos entornos. Los programas de inclusión digital son necesarios, pero sólo son una respuesta parcial. El aprendizaje de las habilidades digitales básicas, y en particular aquellas necesarias para acceder a la actual administración, requiere tiempo. Para el 20% de los europeos que tienen un nivel bajo en comprensión lectora [9], el proceso puede ser muy largo. Y para algunas personas en situación de discapacidad, determinados usos de la tecnología digital están sencillamente fuera de su alcance.

La automatización de los derechos, posible gracias al tratamiento de datos a gran escala y al uso de algoritmos, se presenta como una solución a la complejidad y a las dificultades administrativas. Ciertamente, la automatización permitiría a los ciudadanos acceder directamente a los derechos y servicios que les corresponden, sin necesidad de realizar trámites específicos. Aunque atractivo, este mecanismo plantea dudas, puesto que conlleva el riesgo de reforzar o incluso de automatizar discriminaciones bajo pretexto de neutralidad [10]. A modo de ejemplo, mencionamos los casos de Países Bajos [11] y Francia [12], donde miles de familias fueron consideradas sospechosas, o acusadas, de defraudar a la seguridad social debido a algoritmos que contenían estereotipos racistas, clasistas o de género, lo que privó injustamente a muchos hogares de ingresos esenciales para su supervivencia.

Una moratoria para restablecer el acceso a los servicios esenciales, debatir y legislar

A pesar de ser conscientes de ir a contracorriente, nos parece urgente pasar a la acción. En este sentido, solicitamos la adopción de una moratoria que congele la digitalización de los servicios esenciales. Pedimos la adopción a escala europea de una pausa para restablecer el acceso a todos los servicios esenciales y garantizar el mantenimiento de los canales tradicionales de interacción (ventanilla, teléfono y correo postal) entre la ciudadanía y estos servicios. Estos canales no digitales deberán ser de calidad, estar disponibles en cantidad suficiente y no suponer un coste adicional para los usuarios que los utilicen.

En 2023, la Asamblea parlamentaria del Consejo de Europa, que representa la voz de 700 millones de europeos, adoptó una resolución sobre la brecha digital en la que recomendaba a los Estados miembros pasar de una lógica de servicios públicos completamente en línea a una lógica de servicios públicos completamente accesibles, manteniendo un acceso no digital a los servicios públicos siempre que sea necesario para garantizar la igualdad de acceso a los servicios públicos, su continuidad y su adaptación a las usuarias y usuarios [13]. A día de hoy, se precisa una moratoria para que los Estados apliquen esta recomendación del Consejo de Europa.

Una moratoria es igualmente necesaria para organizar un debate democrático sobre el lugar que queremos otorgar a las tecnologías digitales en nuestras vidas y en nuestras sociedades. Los resultados de este debate, permitirán planificar y diseñar colectivamente una transformación digital sostenible y adaptada a las necesidades y a los deseos reales de la población. En último lugar, una moratoria es indispensable para elaborar y promulgar leyes que protejan el interés general y que sirvan de marco al proyecto político que hayamos elegido.

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Firmas

405 Firmas
Fecha Nombre u organización País Organización / Sitio web
16 de julio de 2024 MRAP de Vaucluse France
15 de julio de 2024 Humanistische Union e. V. Deutschland https://www.humanistische-union.de
15 de julio de 2024 Marte Eidsand Kjørven Norway Professor, Faculty of Law, University of Oslo
15 de julio de 2024 LE PIED A L’ETRIER FRANCE
14 de julio de 2024 Maria Pherer Spain
14 de julio de 2024 Asociación The Commoners Spain https://thecommoners.org/
14 de julio de 2024 Privacy First Netherlands https://privacyfirst.nl
13 de julio de 2024 Umweltbrief Deutschland https://www.umweltbrief.de
13 de julio de 2024 Corentin Debailleul Belgique IGEAT-ULB, chercheur
13 de julio de 2024 VOST Europe European Union https://vosteurope.org
13 de julio de 2024 VOST Portugal Portugal https://vost.pt
13 de julio de 2024 Educ’Art asbl Belgique www.educart.be
12 de julio de 2024 David Le Breton France Laboratoire interdisciplinaire en tudes culturelles, professeur de sociologie
12 de julio de 2024 PrivacyLx Portugal https://privacylx.org
12 de julio de 2024 Acesso Cultura, Associação Cultural Portugal
12 de julio de 2024 Gewerkschaft der Polizei, geschäftsführender Landesseniorenvorstand LB Bayern Deutschland
12 de julio de 2024 society Vrijbit The Netherlands https://www.vrijbit.nl
11 de julio de 2024 Prof. Dr. Ernst Fricke Professor für Medienrecht und Gerichtsberichterstattung an der Katholischen (…)
11 de julio de 2024 Johannes Feest Deutschland Prof.Dr., Universität Bremen
11 de julio de 2024 «target: autonopop» Germany / Spain https://targetautonopop.org

[1Comisión europea, 2022. Índice de Economía y Sociedad Digitales (DESI). Human Capital, p. 7.

[2Idem, p.24. Según el informe DESI de 2022, el 75% de las personas entre 65 et 74 años, el 68% de las personas poco diplomadas, el 51% de las personas en paro y el 48% de las mujeres no tienen las competencias digitales básicas.

[3Los servicios son considerados como «esenciales» cuando su escasa o nula utilización puede generar discriminaciones en el acceso a los derechos sociales (administración y banca electrónicas), a la atención sanitaria (salud electrónica), a las oportunidades comerciales ligadas al consumo de bienes y servicios (comercio digital). Ver: Access to essential services - European Pillar of Social Rights [de, en, fr].

[5Término utilizado para describir una conjunto de servicios sociales, tanto económicos como no económicos, considerados de interés general, desde la administración pública a los servicios postales, la sanidad, la policía, la justicia, los servicios de empleo, la vivienda social, etc.

[6Adoptado en 2017 por la Comisión, el Consejo y el Parlamento europeos. Pilar europeo de derechos sociales.

[7Comisión europea, 2021. La década digital de Europa: metas digitales para 2030, Bruselas.

[10Dunja Mijatović, 2018. Safeguarding human rights in the era of artificial intelligence [en, fr, ru], The Commissioner’s Human Rights Comments, Estrasburgo, 3 de julio de 2018.

[12France Culture, 12 de febrero de 2024. Justice sociale : quand les algorithmes de la CAF discriminent les plus précaires, Le Biais d’Esther Duflo.